sobre mí

Lourdes Anllo-Vento

sobre mí

Lourdes Anllo-Vento

breve biografía

 Nací para ser psicóloga. Lo supe desde la adolescencia y ha sido mi gran pasión por más de cuatro décadas.

Estudié en el Madrid de finales de la dictadura, cuando expresar tu verdad te podía costar la vida. Por eso valoro la libertad que nos brinda la escritura, que fue siempre mi otra gran pasión. Porque empecé a escribir antes de saber que quería ser psicóloga, aunque nunca se me ocurrió convertirlo en profesión.

A los veintitantos años emigré a Estados Unidos. Allí cursé el doctorado en psicología en la Universidad de Carolina del Norte. Por entonces pensaba que el cerebro era la clave de la conducta humana y me sumergí entre las neuronas para estudiar los mecanismos de la percepción y de la atención.

Desde el Sureste me trasladé al Suroeste para ejercer como investigadora en la Universidad de California en San Diego. Allí logré salir de los confines del cerebro y ver el bosque humano más allá de las neuronas. Trabajé como neuropsicóloga clínica y como terapeuta con poblaciones muy diversas. Y recuperé mi lengua materna, en versión latinoamericana.

El choque cultural del retorno a España me devolvió a la escritura de una forma más íntima y personal. Descubrí así un método innovador y poderoso de investigar la psique. Ahora escribir no tiene como objetivo la validación externa, sino explorar quién soy y cómo me presento ante los otros. Desde la libertad que nos aporta una mayor consciencia. Porque, como dijo Sócrates: «Una vida que no se cuestiona, no merece la pena ser vivida».

(Si quieres más detalles “formales”, puedes consultar mi CV)

 

historia de la propuesta

El libro de Natalie Goldberg “El gozo de escribir” me reveló el potencial de la escritura para explorar la mente, para deshacerse de obsesiones recurrentes y mirarse de otra forma.

La evidencia científica sobre la escritura como herramienta terapéutica muestra también que escribir sobre lo que nos entusiasma, nos asusta o nos angustia, contribuye a nuestro bienestar, nos equilibra e incluso puede sanar nuestras heridas. Por eso fue que empecé a ofrecer talleres presenciales que integraban la escritura y la psicología.

Después, tras el primer curso online ofrecido por Natalie Goldberg en 2019, me uní a otras 60 personas de Europa y Norteamérica para continuar escribiendo en comunidad todas las semanas. He liderado el grupo estos dos años.

La escritura nos ha sostenido durante la pandemia. He observado cómo hemos aprendido a escuchar más allá de nuestros prejuicios, cómo hemos logrado expresar nuestras verdades sin miedo al juicio ajeno. La escritura y la escucha han sido los hilos conductores de esta comunidad de intereses y afectos, que ha compensado la distancia geográfica y el aislamiento asociados con el virus.

En el 2020 volví a ofrecer talleres online, integrando la escritura y la psicología. Participaron más de ochenta personas desde España, Alemania, Francia, Reino Unido, Chile, Colombia, México y California. La encuesta anónima final mostró un nivel de satisfacción de 4,6/5.

Si algo nos ha enseñado la pandemia es que el aislamiento nos enferma. Y que no es bueno posponer las cosas importantes. Porque, aunque siempre encontremos excusas para procrastinar, el presente es el único tiempo del verbo en el que se conjuga la existencia.

¿para quién son los talleres?

Estos talleres son para ti si:

  • Eres una persona curiosa para con los demás y para contigo.
  • Te interesa conocer en profundidad tu propia mente: tus motivaciones, tus impulsos, tus limitaciones y tus logros; las distintas versiones de ese ser con el que convives a diario.
  • Quieres descubrirte en compañía de personas a las que desconoces y que no tienen interés en que seas de otra forma, ni en decirte lo que tienes que hacer.
  • Deseas explorar tu propia historia, mirarla de otro modo, redescubrirla y reescribirla.
  • Aspiras a mejorar tu capacidad de escuchar a los demás, de detectar tus propios prejuicios y de contemplarte en un contexto grupal y desde la mirada de los otros.

No es conveniente que participes en los talleres con gente conocida, ya sean amistades, familiares o parejas. La dinámica de los talleres se basa en la sorpresa y en la curiosidad que despiertan las personas con las que te encuentras al azar. Conocer a alguien de antemano puede coartar tu libertad de expresión.

Los talleres pueden hacer que te replantees cuestiones personales difíciles. Por eso un momento de crisis quizás no sea el más adecuado para participar en ellos.

¿más preguntas?

Si te quedan dudas o quieres contactarme personalmente, puedes hacerlo a través  
del chat de la barra inferior o rellenando el siguiente formulario de contacto:

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